Cómo lidiar con emociones difíciles

¿Qué pasaría si de hecho nos enfrentáramos a nuestras propias emociones? ¿Podemos tratar nuestras emociones con compasión?

Cuando lidiamos con emociones desafiantes como la miseria, la desesperación, la tristeza o la soledad, tendemos a inclinarnos hacia una de estas dos opciones:

  1. Ya sea que reprimimos el sentimiento, lo descartamos y fingimos que nunca ha pasado, o lo ignoramos completamente. Es así que después buscamos una sustancia, una acción o una persona que nos adormece o nos hace olvidar lo que estamos sintiendo. Dormir excesivamente, evitar cualquier tipo de comunicación o quedarse en frente de una pantalla o en la televisión son todos ejemplos posibles de esta opción.
  2. O la segunda opción es reaccionar rápidamente a esta emoción. Nos dejamos rodear por la emoción y después tratamos de detenerla. Algunos ejemplos de esto puede ser cuando actuamos con enojo para no sentir dolor, contraatacamos para no sentirnos desamparados o buscamos una sustancia, un ambiente o una persona que nos hace sentir lo opuesto de esa emoción. Tomar decisiones impulsivas y precipitadas son otras reacciones que podamos tener en estas circunstancias.

Sin embargo, existe otra manera para lidiar con estas emociones difíciles…

Estas emociones pueden ser difíciles, pero podemos aprender a equilibrar nuestro sistema mental para poder adquirir la fuerza para aguantar cualquier tipo de emoción. El primer paso para lograr esto es desarrollar nuestros sentidos de percepción, meditación, gratitud y compasión.

Luego, cuando sintamos una emoción fuerte, necesitamos aceptar la existencia de ese sentimiento y notar sus efectos en el cuerpo.

Por ejemplo, si nos sentimos desamparados, primero necesitamos notar las sensaciones que crea en el cuerpo. Después, podemos verificar si podemos sentir buenas emociones en nosotros a pesar de las emociones negativas que también están ahí. ¿Hay alguna parte del cuerpo que siente emociones buenas? Cuando miras alrededor del cuarto, ¿hay colores o texturas que te gustan? ¿Qué hay de las sensaciones que tienes en las manos? Lo importante aquí es traer la atención a nuestra capacidad de sentirnos bien a pesar de enfrentarnos a sensaciones difíciles.

Y necesitamos soltar el mayor de los engaños:

Permitirnos sentir miseria no nos convierte en una persona desesperada, patética y deprimida.

Permitirnos sentirnos perdidos no significa que somos una persona perdida o desordenada.

Las emociones tienen que sentirse, y vienen y se van.

Lo que hace que una emoción crezca y se arraigue más en nosotros es reprimirla, no sentirla. Tratar de ignorar una emoción nos hiere más que la emoción en sí.

Con esto en mente, ¿piensas que de hecho podemos enfrentarnos a nuestras propias emociones?

¿Podemos ver a cada una de nuestras emociones con igual compasión así como miles de niños de una familia?

Necesitas tu aflicción tanto como necesitas tu alegría, y necesitas el sentimiento de desamparo tanto como el sentimiento de fuerza.

Todos somos humanos. necesitamos sentir todas nuestras emociones. ¿Podemos reconocer nuestras emociones tales como son?

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