El arte de estar a solas

¿Tenemos miedo de estar a solas o sentir soledad? Muchos de nosotros luchamos contra la soledad o el miedo de terminar solos. No hay que avergonzarse por ello. Como seres humanos, somos criaturas sociales, intrínsicamente hechas para conectarnos con los demás y pertenecer a un grupo o una comunidad. A la misma vez, no importa que tan sociales seamos, también somos criaturas que necesitamos estar a solas, ya sea que nos demos cuenta o no. Estar a solas es un bello estado que podemos usar para reflexionar, para aprender, para reconectarnos con el momento presente y para recuperarnos física y mentalmente. En este artículo, echaremos un vistazo a los beneficios de pasar tiempo a solas y haremos una clara distinción entre lo que significa estar solo y la soledad. Tal vez descubriremos que crear tiempo a solas para nosotros mismos podría ser uno de los regalos más valiosos que nos pudiéramos dar.

¿Puedes estar solo y feliz?

Muchas personas piensan que la sociabilidad es sinónimo de bienestar y felicidad y de alguna manera, tienen razón. Al final del día necesitamos personas con quien nos podamos conectar y hablar sobre nuestros pensamientos, nuestras alegrías, nuestras miserias y nuestros sueños, pero hemos llegado a un punto en nuestra cultura donde miramos “estar solo” como algo antisocial, triste y depresivo. Existe una idea errónea de que “estar solo” es sinónimo de “sentirse solo”. Y este simplemente no es el caso.

Sentirse solo es sinónimo de tristeza porque la persona no tiene amigos ni compañía. Sin embargo, “estar solo” significa “estar sin nadie más”. Sentirse solo y estar solo no son la misma cosa; se ha comprobado que estar solo es beneficioso para nuestra salud y bienestar. Entonces, ¿porqué pasar tiempo a solas se interpreta como algo malo? ¿Cómo fue que perdimos el arte de estar a solas?

Como perdimos el arte de estar a solas

Una respuesta a esta pregunta es que perdimos nuestra habilidad para sentirnos cómodos y seguros al estar solos. Hay unas cuantas razones que contribuyen a esta incomodidad. El aumento de la población mundial en los últimos cientos de años en combinación con los pasos extraordinarios que hemos dado en la tecnología nos ha causado la pérdida de nuestra habilidad de estar verdaderamente a solas. Debido a la televisión, las computadoras y las redes sociales, nunca estamos verdaderamente solos aún cuando estamos solos en casa. Esto nos ha conllevado a cambiar nuestro entendimiento de lo que significa estar a solas y convertirlo en algo negativo.

Sólo mira el lenguaje que usamos en cuanto a estar solo y verás lo que estoy tratando de decir. Tomemos la palabra inglesa “spinster”, traducida al español como solterona. En tiempos medievales se usaba la palabra “spinster” para referirse a una mujer que “hilaba bien.” Hilar era una de las pocas formas que una mujer podía ser financieramente auto suficiente.; la palabra tenía una connotación relativa mente positiva. De hecho, llamar “spinster” a una mujer que estaba apunto de casarse era un cumplido ya que significaba que se casaría porque quería y no porque se veía obligada debido a sus circunstancias financieras.

Es sorprendente escuchar que en nuestros tiempos la palabra “spinster” en inglés tiene una connotación negativa para referirse a las mujeres que no están casadas. Ahora, afortunadamente, es raro escuchar que alguien llame a otra mujer “spinster” con un tono serio, pero si fuéramos a escuchar la palabra, aún si fuera una broma, inmediatamente asumiríamos que esta mujer ha sido rechazada, se siente sola e infeliz.

En la parte cultural hemos tomado muchos pasos importantes para hablar sobre los beneficios de estar a solas, pero todavía permanece un elemento incómodo y estremecedor al pensar sobre ello, pero una vez que aprendamos completamente sobre los beneficios de estar solo, pienso que empezaremos a cambiar nuestra perspectiva.

Los beneficios de estar a solas

A pesar de los significados negativos que hemos puesto al concepto, estar a solas de hecho puede tener muchos beneficios para nosotros. Simplemente pregúntale a Hemingway, Anais Nin o a Mary Oliver. Pregúntale a cualquier individuo creativo y te dirán la misma cosa. Para citar al padre fundador de la neurociencia, Santiago Ramón y Cajal: “Ay, la soledad reconfortante, que favorable eres para el pensamiento original”. El acto de crear requiere soledad. Tienes que estar en un cuarto solo, pensando y creando. Estar a solas nos invita y nos motiva a ser más productivos, auténticos y creativos. Es solamente al estar solo que uno puede conectarse a esa vulnerabilidad e ingenio para tener un diálogo honesto con uno mismo.

Pero, está bien, no todo el mundo es Ernest Hemingway o Rainer Marie Rilke. La mayoría de nosotros nos diremos que no estamos creando grandes obras de arte, entonces, ¿por qué buscar la soledad? Aún si queremos estar solos de vez en cuando, tal vez no veamos tener tiempo a solas como una prioridad. Piénsalo por un momento; ¿consideras que tener tiempo a solas es tan importante como tus otros hábitos de auto cuidado? ¿Es tan importante como dormir, comer, leer, o ducharse? Tu primera reacción tal vez sea no, no lo es. Aquí te decimos porque deberías de reconsiderarlo.

¿Por qué necesitamos tiempo a solas?

Necesitamos tiempo a solas por una razón importante: para conocernos a nosotros mismos. ¿Cómo podríamos conocernos cuando llenamos cada momento que estamos despiertos con salir, conocer a otras personas, programas de televisión y las redes sociales? ¿Cómo podemos escuchar esa voz interior que todos tenemos en nuestra mente cuando estamos constantemente escuchando otras voces? Aprender sobre uno mismo requiere soledad, observar nuestros propios pensamientos, nuestras emociones y nuestro comportamiento. Esto no puede hacerse con el estímulo exterior que nos distrae de nosotros mismos. Sin tener ese tiempo, no podremos sentarnos en silencio para hacernos preguntas importantes y escuchar las respuestas que surgen. “¿Qué quiero realmente de esta relación?”, “¿Realmente quiero tomar este trabajo?”, “¿Por qué me dolió tanto?”. Estarías sorprendido por las respuestas y los pensamientos que surgirían; es una fuente increíble de guía y reconexión con tu brújula interna. Entre más evitemos estar a solas, más evitaremos entender nuestros pensamientos y nuestras emociones; y entre menos entendamos lo que estamos pensando y sintiendo, menos tendremos la habilidad de vivir nuestra verdad y encontrar satisfacción con nosotros mismos.

La meditación y estar a solas

Cuando le digo a las personas cuanto disfruto pasar tiempo a solas conmigo misma, me encuentro con miradas de escepticismo, incredulidad o incomodidad. Algunas personas me preguntan si estoy bien, o se preguntan por qué. Algunos de mis compañeros me han dicho que la idea de estar a solas, aún si es solamente en su propia casa, los hace sentir incómodos, aterrados o como si se estuvieran perdiendo de algo, y según las connotaciones sociales que tenemos sobre estar a solas, se puede entender. Es verdad, estar a solas puede parecer aterrador, pero piénsalo por un momento—-cuanto te imaginas estando a solas, ¿qué te viene a la mente? La mayoría de nosotros no nos visualizamos estando a solas, sino más bien sintiéndonos solos. Ahora que conocemos la diferencia entre estos dos, ¿podemos considerar pasar tiempo con nosotros mismos de una forma más positiva? De ser así, podremos aprender tanto sobre nosotros mismos y por consecuencia podremos hacer el trabajo interno para alinearnos con nuestros valores y nuestro propósito.

Una forma para acostumbrarnos a la idea de estar a solas es al practicar la meditación. La meditación nos da momentos breves para estar a solas con nosotros mismos y observar nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestras sensaciones físicas. Específicamente, las meditaciones de conciencia plena son un comienzo perfecto para este viaje. “Conciencia” significa estar consciente y presente del momento. Esto incluye estar consciente de tus sentidos así como lo que estás pensando y sintiendo. Solamente al tomar conciencia de lo que piensas y de lo que sientes es que puedes entender lo que está pasando dentro de ti, y solamente al entender lo que está pasando dentro de ti es que puedes tener una conciencia más profunda de ti mismo.

Cómo empezar a practicar la meditación

Tal vez estés pensando que no sabes cómo meditar, tal vez te estés preguntando cómo siquiera empezar. Por esta misma razón, en la aplicación de Meditopia hemos diseñado series para explicarte el funcionamiento básico de la meditación.

He recomendado Meditopia a muchos amigos por muchas razones diferentes. Los cambios más drásticos que he mirado en mis compañeros han sido alrededor de su habilidad de sentarse con ellos mismos en soledad, y en esa quietud, aprender mucho sobre si mismos. Entre más han practicado estas meditaciones, más han hablado sobre un sentimiento de paz, confianza y seguridad en sus actividades diarias.

Si pasar tiempo a solas te parece algo incómodo y hasta aterrador, empieza con pasos pequeños. En Meditopia hay opciones como “Inicio Rápido” que tiene meditaciones de 1 y 3 minutos. Si pasar tiempo a solas de 10 a 15 minutos parece mucho al inicio, 1-3 minutos está absolutamente a tu alcance. Con el tiempo, te podrás sentar más y más tiempo contigo mismo.

Tal vez todavía tengas dudas sobre darte tiempo para ti, pero míralo de esta forma; ¿cómo puedes tener relaciones saludables con otros—-ya sean relaciones románticas o de amigos— si no tienes una relación saludable contigo mismo? Si no te conoces verdaderamente, o si te sientes incómodo o aterrado de pasar tiempo a solas, entonces ¿por qué a alguien más le gustaría pasar tiempo contigo?

Comparte con nosotros tus pensamientos sobre pasar tiempo a solas. ¿Cómo te hace sentir pasar tiempo a solas? Si has trabajado sobre esto, ¿qué es lo que ha sido más útil para ti?

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