¿Alguna vez has tenido el corazón roto

Es muy probable que en algún punto de tu vida alguien te haya roto el corazón. Puedo adivinarlo porque tener problemas del corazón simplemente parece estar incluido en el paquete de ser humano. Muy raramente conoces a alguien que no haya sentido la picadura y la angustia emocional de tener el corazón roto. ¿Y qué tan doloroso es revivir los recuerdos una y otra vez cuando sabes que la relación ha terminado definitivamente? Digámoslo claramente: es una experiencia horrible y se siente increíblemente cruel y tortuoso. Y por cierto, tener el corazón roto es más que sólo una situación emocionalmente angustiante. De hecho, con frecuencia sentimos dolor y pesadez en y alrededor del corazón debido a la intensidad de emociones que experimentamos en dichos momentos.

En este artículo, quiero compartir una de mis historias personales de angustia y mi intención al hacerlo es que en estas experiencias, el único punto de consuelo que he encontrado ha sido escuchar historias similares de parte de amigos y seres queridos. Al escuchar cuánto dolor y cuánta angustia los demás han soportado y sobrevivido, yo también pude ver que este dolor también se iría.

De relación dulce a separación repentina

Siempre recordaré ese periodo de mi vida porque todo lo que experimenté fue tan intenso. Recién me había separado de mi novio con quien estuve por 5 años. Aunque la separación fue dolorosa y difícil, me sentí libre y sabía que había tomado la buena decisión.

En esta época también estaba tomando clases de boxeo y es ahí donde conocí a Marc. Marc era tantas cosas a la misma vez. Era dulce, apasionado, inteligente, fuerte, sensible y muy intenso. Dejó claro que yo le gustaba y que hizo todo lo posible para que lo notara. Eventualmente lo hice y empecé a aprender cuán interesante era. Empezamos a coquetear pero yo sentía que todavía no estaba lista para entrar en una relación. Todavía me estaba recuperando de mi separación y sabía que necesitaba más tiempo y espacio para procesarlo todo.

A pesar de estos sentimientos, rápidamente Marc y yo empezamos una relación. Como lo mencioné anteriormente, Marc podía ser increíblemente intenso en todo lo que hacía. Cuando ya teníamos 3 semanas de haber salido juntos, ya me había presentado a toda su familia y a sus amigos más cercanos. Hasta me había invitado a ir a Tailandia con él el otoño siguiente.

Aunque en lo profundo sabía que todo esto era mucho, demasiado pronto, fui con la corriente y descarté cualquier duda y vacilación porque después de todo, realmente me gustaba él. Pero un día, después de un mes de esta relación dulce e intensa, Marc empezó a adoptar una actitud distante conmigo. Lo noté inmediatamente y le pregunté qué estaba sucediendo. Y después, rompió conmigo. No tenía ninguna razón en particular sólo que perdió interés. Y eso, querido lector, es la definición de una montaña rusa emocional.

De separación repentina a corazón profundamente roto

Claro que no estaba preparada del todo para enfrentar esto. Primero, la combinación de emociones intensas de mi primera separación me pusieron en un estado muy vulnerable. Y después tener otra separación tan repentina por ninguna razón en particular fue el golpe final. Estaba destrozada. Estaba lidiando con las emociones residuales de dos separaciones una tras otra, y se sintió paralizante. Mi corazón se sentía como si estuviera quebrado en un millón de pedazos y no podía pensar bien.

¿Conoces ese sentimiento de haber sido despojado de algo a lo que te acostumbraste y que te gustaba? Esa relación, ni siquiera estoy segura de que la quería al inicio. Luego Marc me mostró lo que podría ser si estuviéramos juntos y me hizo querer que sucediera. Hizo todo eso para finalmente decidir que no lo quería después de todo. Con la perspectiva de hoy, sé que esto no es lo que ocurrió, pero en ese momento se sintió como si Marc había planeado aplastar mi corazón. Lo que sea que sucedió en su cabeza, tenía el corazón roto como nunca antes. Cuando finalmente logré secar mis lágrimas, me di cuenta de lo peculiar de este hecho: anteriormente había estado en 2 largas relaciones y se sintió como si el final de esta me hubiera traumatizado más que mis dos separaciones anteriores. ¿Por qué?

De corazón roto a comprensión crucial sobre las relaciones

Cuando finalmente pude poner más distancia entre la situación y yo y mirar más claramente, hubo algunas lecciones claves que pude comprender. Aquí hay 3 observaciones importantes que aprendí de esta experiencia:

  • Lección 1: Siempre escúchate a ti y cómo te sientes. No es hora de empezar una nueva relación, independientemente de cuán fantástica esta nueva persona parezca ser, sigue tu intuición y date tiempo y espacio. No perderás la oportunidad de conocer al amor de tu vida porque aunque esta persona sea tan maravillosa, no puedes darle lo que tú no tienes. Sabrás que has conocido a la persona adecuada en el momento adecuado el día que ya no sientas que estás luchando y discutiendo contigo sobre si deberías empezar una relación o no. Hay un proverbio budista muy sabio que dice, “Si conoces a alguien y tu corazón palpita, tus manos tiemblan y las rodillas se debilitan, no es la persona para ti. Cuando conozcas a tu alma gemela, te sentirás tranquilo. Sin ansiedad, sin agitación.”
  • Lección 2: Toma nota de cuando estés tratando de convencerte u obligándote a corresponder los sentimientos que alguien más tiene por ti. La atracción mutua, la disponibilidad y el compromiso deben venir naturalmente de ambos lados. Pero ya sea que porque no queremos rechazar a alguien o nos sentimos halagados por su interés en nosotros, descartamos nuestros propios verdaderos sentimientos y dudas y tratamos que funcione. Asimismo, tratar de convencerte que esa persona es una pareja idónea para ti es buena indicación que tal vez no lo sea, aún si tomas años en darte cuenta. Esto puede ser difícil de escuchar, pero cuando el deseo de una persona para que la ames es tan fuerte, en muchos casos es más probable que sea el deseo de su ego de ser amado más que lo que ama y aprecia de ti. Aunque sea duro, siempre recuerda lo siguiente: nuestra intuición es increíblemente potente y perspicaz y siempre deberíamos hacer nuestro mejor esfuerzo para escucharla por encima de nuestro ego y razón.
  • Lección 3: Si sientes que te estás apresurando en una relación y si hay una parte de ti que no se siente totalmente cómoda con el ritmo o la intensidad de una relación, escucha ese presentimiento. Necesitas reconocer y expresar el ritmo con el que te sientes cómodo, sin sentir que alguien más está en el asiento del conductor y tú simplemente estás ahí para dar un paseo. Siempre asegúrate que haya dos personas fijando de igual forma los límites, el ritmo y las expectativas de la relación.

Lo ves, hay tanto que aprender de cada situación por la que atravesamos y hasta diría que entre más desafiante sea la experiencia, más oportunidades tenemos para aprender de ella. Lo que es aún más esencial para nosotros como seres humanos es de apoyarnos los unos a los otros a través de estas angustias del corazón al compartir nuestras propias experiencias. La empatía, la compasión y el compañerismo son antídotos tan potentes para aliviar el dolor y el sufrimiento, y mirar a otros que han superado las mismas dificultades que ahora experimentas puede ser increíblemente alentador y esperanzador. Y como dice el dicho, ¡lo que no nos mata nos hace más fuerte!

Así que con espíritu de ayudar a otros que estén actualmente lidiando con angustias del corazón, háblanos sobre lo que has aprendido de tus angustias pasadas. ¿Qué has aprendido de ti y las relaciones? ¡Compártelo con nosotros abajo en la sección de comentarios!

Traductora: Ruth Obando

1 comentario

  • José Hernández Santos

    Hola este fue un buen artículo que si me ayuda a comprender habrá veces en las que el ser humano tenga la sensación de un corazón roto el cual si hace sufrir a varias personas de hecho yo quiero compartir mi experiencia es algo larga pero la iré resumiendo.
    A mí ya no tiene mucho tiempo que me han roto el corazón la cual

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