La Salud Mental Todavía es un Tabú.

Traductora: Ruth Obando

¿La salud mental todavía es un tabú?

He sufrido de ansiedad por muchos años. Créeme, sé lo mal que se siente, especialmente cuando te preocupa que las personas hablen de ello. Sin embargo, mi vida y mi respuesta a la ansiedad empezaron a cambiar después que empecé a usar Meditopia y empecé a ver mi bienestar mental desde un ángulo diferente.

Últimamente cuando enciendo la televisión o estoy en línea, inevitablemente veo alguna historia sobre la salud mental. Hay alguna celebridad hablando sobre su depresión o algún autor hablando sobre ataques de ansiedad. De Marian Keyes y Kristen Bell a Selena Gomez, todo el mundo parece estar hablando sobre estos temas más abiertamente. Ya que soy alguien que lucha contra un trastorno de ansiedad, ver estas historias me da esperanza. Me hace sentir que no estoy sola. También me hace sentir relativamente normal, algo que necesito profundamente. Aunque me hace pensar, ¿el hecho que muchas personas están siendo abiertas sobre este tema significa que la salud mental ya no es tabú?

Pienso que gran parte del problema viene de la forma en que miramos a las personas que se enfocan en su bienestar mental como una anomalía cuando de hecho todo el mundo debería de hacerlo.

No hace mucho tiempo simplemente no se hablaba de los problemas de salud mental. Eran secretos oscuros, esquinas privadas donde nadie se asomaba o hacía preguntas. Eran una fuente de vergüenza individual y para la familia. El hecho de que más personas estén hablando sobre esto podría indicar que las cosas han cambiado, pero según mi experiencia personal puedo decir que mientras la salud mental se ha convertido en un término popular en los medios y la cultura pop, todavía hay mucho progreso que hacer en cuanto a la estigmatización y la vergüenza alrededor del bienestar mental. Parte de este progreso ha incluido más discusiones sobre los beneficios de la meditación y la conciencia plena, y es gracias a esto que tengo esperanza cada vez que miro algo sobre meditación y la conciencia plena en los medios de comunicación.

La meditación: disipando el estigma negativo alrededor de la salud mental

Ya que la meditación trata directamente con el bienestar de una persona, tenerla por todos lados en las redes de comunicación y mirar libros y artículos escritos sobre esta práctica, ayuda a traer a la luz los problemas de salud mental. El hecho de que hayan más personas practicando la meditación con aplicaciones como Meditopia nos permite abordar la salud mental de forma pública y privada. Como alguien que lucha para mantener un cierto nivel de bienestar mental, esto valida el conocimiento de que no estoy sola cuando medito para lidiar con mis problemas de ansiedad.

Tal vez te estés preguntando porque esto es tan importante. Bueno, excepto por unos cuantos amigos cercanos y mi familia, no muchas personas en mi vida saben que tomo medicamentos contra la ansiedad y que voy a terapia. La mayoría de las personas en la editorial donde trabajo no saben esto de mí tampoco. No es porque tengo vergüenza de buscar ayuda. Es porque prefiero no enfrentar el estigma que algunas personas demuestran: las miradas críticas, los susurros que de repente se detienen cuando entro en una sala…No estoy diciendo que todo el mundo reacciona de esta forma pero habiendo experimentado esta situación con algunos “amigos” que me miraron tomar mis medicamentos, no puedo decir que me gusta tanto experimentarlo frecuentemente. Hablar del concepto de la meditación hace más fácil que se discuta sobre el bienestar mental en la opinión pública.

El estigma que las personas enfrentan

Tal vez te preguntes sobre qué tipo de estigma alguien como yo pueda enfrentar. Un buen ejemplo de cómo las personas con problemas mentales pueden ser estigmatizadas viene directamente del lugar de trabajo. Uno de mis gerentes con frecuencia dice que compartir problemas mentales con ellos está perfectamente bien y que todo el mundo debería sentirse cómodo con esto. Eventualmente fui honesta con ella y le conté sobre mis problemas de ansiedad.

De hecho, 41% de la población global sufre de depresión, y de ese porcentaje 15% sufre de un trastorno de ansiedad.

Cuando le conté, al inicio ella fue bastante receptiva y me dijo que le dijera si había algo que pudiera hacer. Cometí el error de creerle y un día toqué a su puerta para decirle que mi ansiedad se había puesto tan mal que era debilitante. Cuando le expliqué la situación y pedí tiempo extra para terminar un proyecto y así poder tomar tiempo para mí misma y reagruparme, hizo un cambio completo de 180°. Empezó a decirme que por supuesto mi salud mental era importante pero procedió a explicar que mi trabajo era de igual importancia. La forma en que me estaba explicando mi trabajo, francamente me hizo sentir como si estaba siendo castigada por el profesor por no hacer mi tarea a tiempo.

Para hacerlo peor, me preguntó que como esperaba avanzar en este negocio si pretendía tomar tiempo para “cada cosita personal.” Puedes imaginarte que tan desalentada me sentí. Sentí un peso pesado en el pecho, náuseas en el estómago y una sensación de no poder respirar sin importar cuanto intentara. Para aquellos de ustedes que luchan contra la ansiedad paralizante, ya saben que tan increíblemente duros somos con nosotros mismos (De ahí la ansiedad). Así que recibir esta respuesta de mi superior casi me puso de rodillas de desesperación. Fue como si la única cosa que importaba era el ambiente competitivo de trabajo en el que tenía que sobresalir, sólo para ser “exitosa,” aún si eso significaba poner en riesgo mi bienestar y mi salud mental. Este incidente prueba que todavía hay barreras por las cuales tenemos que pasar para que el tema del bienestar mental se ha hablado cuidadosa y abiertamente.

La situación puede ser mala para personas con ansiedad como yo. Por un lado, te esfuerzas por tu propia salud y bienestar y tratas de encontrar individuos a tu alrededor que te apoyen en el camino. Por otra parte, te sientes aislado de los demás por miedo de ser juzgado y estigmatizado. Por eso el hecho de que empecemos a hablar sobre esto de una forma me anima. También despierta curiosidad en mi. Claramente existen personas que experimentan las mismas cosas que yo. ¿Cuántos hay? ¿Soy parte de una multitud o soy una anomalía?

Por qué la salud es “el esqueleto en el armario”

Pienso que gran parte del problema viene de la forma en que miramos a las personas que se enfocan en su bienestar mental como una anomalía cuando de hecho todo el mundo debería de hacerlo. De vez en cuando todo el mundo se cae y se raspa las rodillas o atrapa un resfriado. De igual forma, a veces todo el mundo puede sentirse ansioso, puede tener ataques de ansiedad o deprimirse. De hecho, 41% de la población global sufre de depresión, y de ese porcentaje 15% sufre de un trastorno de ansiedad.

El problema es que no lo reconocemos. Sino más bien tratamos los problemas de salud mental como enfermedades contagiosas que tenemos o no tenemos. Lo miramos como debilidades y fuentes de vergüenza. Cuando nos sentimos ansiosos sobre algo, en vez de hablar sobre ello, lo reprimimos o lo evitamos. De acuerdo a un estudio hecho por Mental Health Charity MIND solamente 31% de los hombres hablan con sus amigos y sus familias sobre sus preocupaciones. Tal vez dirías que a las mujeres les va mejor en esta área pero no es el caso. De hecho, solamente el 54% de las mujeres hablan sobre sus preocupaciones y sus fuentes de ansiedad con sus seres queridos.

Debería ser fácil decir que no deberíamos sentir miedo de ser estigmatizados o juzgados. Debería ser fácil decir que debemos ser responsables por lo que estamos sintiendo y hablar nuestra verdad, sin miedo y sin vergüenza. No obstante, como ya lo sabemos muy bien, decir algo y hacerlo son dos cosas completamente diferentes. Yo lo sé. Hace como tres años empecé a buscar ayuda para tratar mi ansiedad. Me tomó un poco más de un año para ser honesta sobre esto con las personas más cercanas a mí y probablemente tomará más tiempo hasta que pueda honrar mis palabras y ser lo suficiente valiente para ser abierta con todos.

Como la meditación me ayudó con mi ansiedad

En mi viaje para lidiar con la ansiedad y trabajar en mi bienestar mental, la meditación ha sido una práctica clave para mí. Al inicio empecé a usar Meditopia como una forma para aprender técnicas para manejar mi ansiedad, pero después me di cuenta que Meditopia también me conectó a una comunidad más grande lidiando con los mismos problemas. Al ser expuesta a todas estas personas de todo el mundo quienes están lidiando con los mismos sentimientos, pensamientos y emociones como yo, sentí como día a día la vergüenza y la autocrítica empezaron a disolverse. Cuando miras aplicaciones como Meditopia, sientes que hay una comunidad contigo durante tu práctica. Miras miles de personas meditando por muchas razones diferentes, y aún así por un propósito: mejorar y mantener su bienestar mental.

Más específicamente las meditaciones que me ayudaron con mi ansiedad fueron las series sobre la aceptación, la ansiedad y permanecer presente. Al completar estas meditaciones diarias, me acordaba constantemente de que lo que estaba atravesando no era algo por lo cual sentirme avergonzada. Esto me ayudó a sentirme más valiente y admitirme a mí misma y a los demás que necesitaba apoyo en este viaje. Me ayudó a poner de lado cualquier experiencia negativa que tenía al ser honesta, así como con mi empleador, y tratar de motivarme a hablar con mis seres queridos y mis amigos cercanos sobre lo que estaba experimentando.

Todavía no he sido abierta y cándida con todo el mundo en mi vida como me gustaría, pero estoy trabajando en ello. Estoy dando pasos en esta dirección y espero que este artículo sea uno de ellos. También espero que esto ayudará a alguien como yo a entender que no están solos y que pueden buscar apoyo. Además, me gustaría ofrecer algunas sugerencias a aquellos de ustedes que están tratando de lidiar con la ansiedad, la depresión y el estrés crónico.

Buscar ayuda profesional

Si tuvieras un problema de salud, simplemente no lo ignorarías y continuarías con tu vida y sentirte continuamente peor y peor. La mayoría de nosotros trataríamos de ver a un doctor para determinar el diagnosis y un tratamiento. De igual forma, muchos de nosotros tomaríamos medidas consistentes para mantener nuestra salud y evitar enfermedades: comer comida saludable, hacer ejercicios, practicar buena higiene, hacerse chequeos anuales y dar pequeños pasos para cuidar de nuestros cuerpos.

La terapia funciona de la misma forma. No hay nada de qué avergonzarse en cuanto a buscar ayuda profesional para problemas de salud mental o para mantener y mejorar tu bienestar mental. Ya sea que estés tratando de mantener un equilibrio mental en tu vida o que necesites ayuda y orientación para manejar un problema mental, los terapeutas tienen mucho conocimiento y están entrenados para darte las herramientas y las técnicas para hacerlo. Podría ser cualquier cosa: ansiedad social, depresión, trastornos alimenticios… lo importante es que le des atención al problema usando el apoyo y la orientación de alguien que conoce el camino.

Escribir

Una de las herramientas más comunes que los terapeutas usan es la escritura. Escribir en diarios, particularmente cuando estás teniendo una emoción abrumadora te ayudará a desacelerar las cosas. Te dará un momento para tomar distancia y mirar qué es lo que te está molestando así como también entender porque estás sintiéndote de la forma que lo haces.

Meditación

Aunque escribir en un diario no sea el hábito más caro, ir a terapia ciertamente lo es. Por supuesto que deberíamos buscar ayuda profesional cuando podamos, pero si en el momento no podemos hacerlo, siempre podemos encontrar alternativas. Empecé a meditar usando Meditopia cuando estaba apunto de darme por vencida con la terapia. Esto me ayudó de dos formas. Primero, los ejercicios de respiración y la concentración que la meditación requería me ayudaron a calmar los latidos del corazón y la respiración errática cuando sentía mi ansiedad surgir. Segundo, las meditaciones guiadas me mostraron cómo podía mirar mis propios pensamientos y sentimientos desde una distancia y realmente empezar a comprenderlos. Esto me permitió ver que la razón por la cual no estaba yendo a terapia no era porque pensé que “lo podía manejar yo misma.” Era porque tenía miedo. Comprender el miedo fue el primer paso para vencerlo.

Hablar con las personas

Sé que esto es decir mucho especialmente al haber pasado por dificultades al ser honesta con las personas sobre mis problemas de salud mental. Pero si no hablamos con las personas más cercanas a nosotros sobre las cosas por las cuales estamos atravesando — nuestros miedos, preocupaciones, las cosas que nos molestan o hieren, etc— entonces dejaremos que se amontonen. Las preocupaciones que se acumulan dentro de nosotros no tendrán ningún lugar donde ir y naturalmente contribuirán a cualquier enfermedad mental que estemos experimentando. Si tienes un trastorno de ansiedad, como yo, sólo te pondrás más y más ansioso hasta que tengas un completo ataque de pánico. Si estás deprimido, tal vez te verás aislado de las personas que amas hasta el punto de sentirte completamente solo.

El hecho es que los problemas de salud mental dan miedo—Y hasta pueden ser aterradores, por lo cual experimentarlos solos es una de las peores cosas que nos podemos hacer. Es importante de activamente conseguir apoyo, ayuda y consejos necesarios. Es importante de acordarnos que no estamos solos, sin importar cuán solitarios nos sintamos. Por esto es que la salud mental tal vez no sea un tabú como lo solía ser, necesita ser sacado a la luz más y más hasta que hablar sobre ello sea tan común como habla sobre quedarse en casa a causa de un dolor de cabeza o un resfriado; hasta que ya no nos sintamos solos.

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Descarga: Meditopia

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