Meditación Matutina: Reúnete contigo antes de saludar el mundo

Son las 5:30 de la mañana y me he despertado de mi manera preferida–tan sólo unos cuantos minutos antes de mi alarma, así que el primer sonido que escucho es el movimiento de mi respiración. En este momento, aunque temprano y un poco borroso, sé que puedo elegir. Puedo buscar mi teléfono y empezar a usarlo, puedo hacer una lista mental de las cosas que tengo que hacer y comenzar a trabajar inmediatamente, o puedo lentamente levantarme, hacer la cama y dirigirme directamente hacia mi cojín de meditación.

Hoy elijo el cojín y reunirme conmigo misma antes de saludar el mundo.

Elijo el cojín porque sé que la vida es una serie de elecciones. Las decisiones que tomamos crean el escenario para cada día y en última instancia, se convierten en la historia de nuestras vidas. Es fácil olvidar que cada momento tiene un poder inmenso para moldear nuestras experiencias y que están entrelazadas al tiempo como perlas en un collar. Cuanto más pongamos cada perla con intención, más hermoso se pone el collar. En esta analogía encuentro mi fuerza para actuar con intención y mirar la oportunidad que yace en cada pequeña cosa para crear la vida que deseo.

Cuando elijo meditar para comenzar mi día, estoy cuidadosamente poniendo mi próxima perla. Estoy conscientemente creando un espacio para algo que valoro, sabiendo que posee el potencial que me permite tener una relación con el mundo y sentirme tranquila, arraigada y alineada. Es una forma diaria de comprometerme con la mejor versión de mi misma y darle prioridad a una perspectiva más grande para mi propio bienestar. Es mi proclamación interior que, aunque confío en la fluidez de la vida y en las oportunidades que aparecen, emprenderé este viaje con una fuerte referencia mental para navegar esta ruta.

Establecer una rutina matutina saludable es algo que muchos de nosotros anhelamos. Sin embargo, con frecuencia cuando incorporamos algo nuevo en nuestras rutinas, existe una tendencia de regresar a los hábitos que nos son familiares y más cómodos. Algo que he aprendido es que saber lo que es mejor para nosotros raramente es suficiente para impulsarnos a tomar acción. Nuestros hábitos están profundamente incrustados y para cambiarlos se necesita una suma considerable de intención deliberada, disciplina y paciencia. Aquí hay algunos consejos que pueden servir como ancla a la vez que exploramos una práctica de meditación matutina:

1. Ten una visión clara de por qué una nueva rutina de meditación es importante para ti

La mejor motivación para ayudarte a empezar cualquier rutina nueva es entender exactamente por qué es tan importante para ti. Cuanto más claro sea su valor para ti, más te será posible cuidar rigurosamente de ti a la vez que reestructuras tu vida. Ha sido científicamente comprobado que la meditación disminuye el estrés, controla los niveles de ansiedad, promueve la salud emocional, aumenta la autopercepción, mejora la memoria, regula el sueño, controla el dolor, fomenta un estado mental apacible y más. Tener una visión específica de tus deseos personales será tu combustible.

Por ejemplo, estoy comprometida con mi práctica porque:

“Quiero ser más paciente y estar presente para mis hijos.”

“Mis niveles de ansiedad están afectando mis relaciones.”

“Esta es una oportunidad de ensueño y necesito tanta concentración como sea posible.”

“Anhelo opciones más saludables para controlar mi dolor crónico.”

2. Visualiza una nueva rutina matutina

Tener una visión clara de tu nueva rutina te preparará para tener éxito. Ya hay un sistema en lugar que quiere perpetuarse. Así como Aristóteles una vez dijo “Somos lo que repetidamente hacemos. Entonces, la excelencia no es un acto, sino un hábito.” Haz espacio para lo que quieres crear.

Primero, paso a paso escribe como se mira tu mañana usual. Luego, escribe cómo te gustaría que se mirara. Sugiero cambios pequeños y graduales en vez de quebrantar tu fundación matutina de un tirón. Los hábitos se forman, se mantienen y se cambian en forma de “bucle” :  señal → comportamiento → recompensa. De acuerdo al libro de Charles Duhigg, El poder de los hábitos, la clave para exitosamente cambiar nuestro comportamiento es mantener la señal y la recompensa al mismo nivel. Por ejemplo, tal vez tu mañana en su forma más simple se mira de esta forma:

-Alarma del teléfono suena (señal)

-Miras Facebook, Instagram y tu correo electrónico (comportamiento)

-Ducha (recompensa)

-Cafeína/desayuno (recompensa)

Al inicio deja que todo sea simple. Cambia sólo el comportamiento:

-Alarma (señal)

-Meditación por 10 minutos (comportamiento)

-Ducha (recompensa)

-Cafeína/desayuno (recompensa)

-Ahora, mira el internet.

Pasa unos 30 días recreando este hábito antes de agregar algo nuevo. Con el tiempo tal vez querrás explorar más cambios en tus hábitos tales como ir a la cama más temprano y aumentar el tiempo de meditación. Este modelo también funcionará bien.

3. Establece un espacio designado para meditar

Establece un espacio con una atmósfera acogedora. Aunque tener un cuarto designado para meditar no es posible para muchas personas, muchos de nosotros tenemos espacio para crear un rincón adentro o afuera donde podemos permanecer en silencio y reflexionar, para centrar nuestra vida interior. Cuando usamos nuestra energía para construir un santuario exterior para establecer una conexión profunda, cada vez que lo vemos, esto nos sirve de recordatorio de nuestras intenciones más nobles–una pausa puntual, dentro de las acciones de nuestras vidas, para alimentarnos a nosotros mismos.

Al considerar tu espacio sagrado, reflexiona sobre por qué te comprometes a tu práctica. Mis dos intenciones más importantes para meditar cada mañana son para favorecer una conexión con la naturaleza y con mi familia. Por ende, mi espacio tiene un altar pequeño con plantas, piedras, conchas, y madera que he recogido cuando salgo a caminar. Tengo varias fotos de mi hijo y mi familia y tengo un cojín hermoso orgánico hecho de fibras naturales donde puedo acomodarme y sentirme totalmente alineada. Permite que tu espacio, ya sea simple o detallado, se convierta en un hogar fiable y una expresión de ti.

4.  Para empezar, comienza lentamente.

Una de mis profesoras preferidas de yoga, Jillian Pransky, dice “Un poco + con frecuencia = MUCHO.” Aunque se refiere a la práctica del yoga, la regularidad y la consistencia son los cimientos de cualquier práctica de bienestar. Lo importante es hacerlo y orientarte según esta práctica cada día.

A muchas personas les gusta la idea de meditar, pero al momento de la práctica en sí, se dan cuenta que no les gusta del todo. Esto es totalmente normal. Es fácil no notar nuestros pensamientos acelerados cuando navegamos nuestras vidas ajetreadas. Tal vez esta sea la primera vez que notes lo que yace bajo la superficie y es posible que sea extremadamente incómodo. 

“Es tan aburrido.”

“¿Quién tiene tiempo para hacer esto?”

“¿Qué estaba pensando?”

“Hay tanto más que debería estar haciendo.”

“¡No puedo hacer esto para nada!”

“¿Cuánto tiempo llevo haciendo esto?”

“No tengo ni idea de lo que estoy haciendo. Es hora de desayunar.”

Esos pensamientos SURGIRÁN… Y acuérdate, son precisamente la razón por la que estás aquí. 1) Nota las travesuras de la mente (y, sí, sorpréndete de como nunca se detiene) y 2) aprende a usar la respiración para cambiar tu relación con estos pensamientos para tener espacio y tranquilidad mental.

Permanece sentado y empieza donde estés. En tu primera semana, comienza con 5-10 minutos e incrementa el tiempo cuando se sienta adecuado. Encuentra una posición cómoda y simplemente cierra los ojos y respira naturalmente. Cuando los pensamientos surjan, déjalos ir al exhalar.

Con el tiempo, así como ha sido el caso para muchos de nosotros, es posible que se convierta en tu hora preferida del día, algo a lo que te diriges en vez de algo a lo que le huyes. Te deseo lo mejor en tu viaje de meditación.

Para información más detallada sobre técnicas de meditación de conciencia plena para principiantes visita: https://www.mindful.org/meditation/mindfulness-getting-started/

Angela Boltz
www.BarefootBecause.com
Instagram: @barefootbecause_

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