Cómo cuidarse en tiempos difíciles

Decir que el 2020 ha sido duro, podría minimizar lo que en realidad significó para muchos de nosotros y, desafortunadamente, esto aún no terminó. A medida que seguimos navegando en este mundo sin saber con certeza cómo seguirán nuestras vidas en el futuro inmediato, es lógico que busquemos alguna guía o cierto sentido de seguridad. Pero en estos tiempos tumultuosos, los mensajes que se nos transmiten parecen estar más enfocados en encontrar protección del exterior a través de medidas estrictas, que proteger nuestro interior.

Por ejemplo, cada uno de nosotros tiene la capacidad de fortalecer su sistema inmunológico a través de hábitos saludables y constantes. Y si bien esto no detiene la propagación de ningún virus, podría hacernos más resilientes.

El estrés y la ansiedad en tiempos difíciles

Una de las cosas más importantes a tener en cuenta es que permanecer en un estado constante de miedo y ansiedad afecta nuestro estado de ánimo a diario. Además, a nivel fisiológico, pone presión excesiva en el cuerpo.

Cuando experimentamos emociones fuertes como el miedo y la ansiedad, el sistema nervioso simpático (SNS) contribuye a la activación de lo que se conoce como el reflejo de “lucha o huida”. En términos científicos, esto significa que el cuerpo reserva sus fuentes de energía para combatir una situación que percibe como amenaza, o para huir y asegurar nuestra supervivencia. El SNS envía señales a las glándulas adrenales para liberar ciertas hormonas como la adrenalina y el cortisol y así preparar el cuerpo para responder ante cualquier peligro; esto incluye disminuir el suministro de sangre de las áreas del cuerpo donde no se necesita, un incremento en la frecuencia cardíaca y respiratoria, cambios en el proceso digestivo y un aumento en los niveles de glucosa en el torrente sanguíneo.

Este mecanismo de defensa es tan primitivo que no distingue la diferencia entre una amenaza real y una percibida, de modo que factores menos estresantes de la vida diaria pueden innecesariamente activar la respuesta de lucha o huida y poner en marcha una reacción en cadena de síntomas corporales desagradables como ataques de pánico, palpitaciones, tensión muscular, falta de aliento, dolores de cabeza, insomnio y hasta miedo de morir.

Ten cuidado con la información que consumes

El estrés y la ansiedad han jugado un papel importante en la preservación de nuestra especie. El problema es la activación constante del SNS debido a la exposición prolongada a estos factores. Y a pesar de esto, parece que el miedo es la emoción número uno que se nos transmite a diario a través de nuestras pantallas. En estos tiempos inusuales, el flujo incesante de información, especialmente de noticias que podrían dar la impresión de ser ambiguas, exageradas o diseñadas para crear pánico en nosotros, nos mantiene en estado de alerta roja, agitando nuestras mentes constantemente.

Está bien mantenerse al día con información equilibrada que tiene que ver con nuestra salud y seguridad, pero es necesario trabajar en nuestros miedos cuando ya no tienen propósito. Aquí es cuando el sistema nervioso parasimpático (SNP) responderá, apagando la reacción de estrés o miedo, y nos ayudará a regresar a un estado de paz y equilibrio.

Consejos para fortalecer tu sistema inmunológico y encontrar paz mental

Para romper el círculo vicioso del miedo y aprender algunas formas de manejarlo, es imprescindible disminuir o eliminar las fuentes que lo causan y tranquilizar nuestras mentes. Cuando realizas tus tareas cotidianas, pon mucha atención a cómo te sientes durante y después de escuchar ciertas noticias. ¿Sientes que escuchar ciertas noticias te calma, te inspira, te da seguridad, te da sabiduría o más energía o te ayuda a despejar tu mente? ¿O por el contrario, te genera cansancio, confusión, inquietud, exaltación, parálisis, ansiedad o depresión?

Si te sentiste identificado con la segunda pregunta, recuerda que existen diferentes maneras de tranquilizar tu mente. Una mente en paz tiene espacio para sueños, creatividad, planes claros y opiniones equilibradas. Prueba la meditación, esta práctica te ayudará a encontrar estabilidad. La meditación es sanadora. Además, los períodos de silencio de la meditación nos ayudan a desarrollar perspectiva y sabiduría y fomentan una conexión más profunda con nuestra propia intuición, algo que no puede obtenerse en el mundo exterior. Las meditaciones guiadas, los ejercicios de respiración y las técnicas de relajación son excelentes formas de apagar el interruptor del miedo. Si se te dificulta hacer estos ejercicios por tu cuenta, estamos aquí para guiarte en cada paso del camino con programas diseñados para ayudarte a encontrar el equilibrio y la paz interior, especialmente en estos tiempos de angustia e incertidumbre.

Cuida de tu salud intestinal

Otra manera de fortalecer nuestro sistema inmunológico es velar por la salud intestinal. La flora intestinal se refiere al mundo de microorganismos que pueblan nuestro intestino. Nuestra flora intestinal desempeña un rol muy importante no sólo en nuestro metabolismo, sino también en la protección de nuestro sistema inmunológico. Expertos en el tema nos dicen que bacterias favorables proveen protección directa en el revestimiento del intestino grueso para combatir bacterias u otras sustancias que causan enfermedades.

Por lo tanto, los expertos señalan que una salud intestinal deficiente nos deja vulnerables ante enfermedades. Entonces, la pregunta es, ¿qué factores dañan la flora intestinal y qué factores la mantienen saludable? La respuesta más obvia es nuestros hábitos alimenticios. Los alimentos más nocivos para nuestra flora intestinal son las comidas fritas, procesadas, refinadas, las que contienen antibióticos, preservantes, emulsionantes, potenciadores de sabor y edulcorantes artificiales. Obviamente una nutrición equilibrada, sana, de alta calidad y preferentemente orgánica es lo mejor para nuestra salud. También es importante enfatizar que además de consumir alimentos con un bajo valor nutricional, el estrés, la falta de actividad física moderada, una mala calidad de sueño, fármacos para el reflujo ácido estomacal y los antibióticos afectan la salud intestinal.

Recuerda que la actividad física moderada y calidad de sueño nos ayudan a llevar vidas más saludables y felices: disminuyen el estrés y la depresión, aumentan nuestros niveles de energía, al igual que nuestra autoestima y estado de ánimo, y en el caso de la actividad física, puede disminuir el riesgo de desarrollar ciertas condiciones de salud como por ejemplo enfermedades coronarias.

La higiene

Un tema del que no se habla mucho para fortalecer nuestro sistema inmunológico es la práctica básica de la higiene. Me refiero a lavarse las manos con agua y jabón natural cuando sea necesario, sin que se vuelva una obsesión.  Como todos hemos observado, el uso de desinfectantes para manos ha aumentado de manera exponencial en los últimos meses, y aunque su uso es muy fácil y práctico, debería ser usado con moderación y prudencia y no para reemplazar el lavado de manos.

Dos aspectos sobre los desinfectantes para manos que usualmente pasamos por alto son: 1) el Triclosán es un ingrediente activo común en desinfectantes para manos (y otros productos de higiene) que podría contribuir a que las bacterias se vuelvan más resistentes a los antibióticos, lo cual es problemático; 2) el uso frecuente de desinfectantes para manos puede afectar el microbioma del cuerpo, es decir, aunque mata microbios potencialmente peligrosos, también altera la comunidad de bacterias beneficiosas en la piel. En otras palabras, los desinfectantes para manos no discriminan entre buenos y malos microbios, de modo que seguramente matará bacterias que ayudan a luchar contra enfermedades, lo cual podría resultar en una menor resistencia a dichas enfermedades e infecciones. Si te preocupa lo que tus manos tocan, cuando sea posible di no a los desinfectantes para manos y lávalas con agua y jabón natural.

Aprovecha los beneficios de la vitamina D natural

Ahora hablemos sobre los efectos tranquilizantes de la naturaleza. Sabemos que pasar tiempo al aire libre y absorber vitamina D natural (tomando las precauciones adecuadas por supuesto) es una fuente de paz y energía positiva. De hecho, tenemos células especiales en nuestro sistema inmunológico llamadas células T que ayudan a combatir patógenos invasores. Aunque los estudios son recientes, sugieren que estas células, las cuales se encuentran en cantidades abundantes en la piel, podrían ser energizadas por la luz del sol. El investigador que encabeza uno de estos estudios, Gerard Ahern, tiene un doctorado y es profesor asociado del departamento de farmacología y fisiología de Georgetown, afirma que “Las células T, ya sea para ayudar o matar, necesitan movilizarse para hacer su trabajo, el cual es ir al sitio de una infección y orquestar una respuesta. Este estudio muestra que la luz solar directamente activa células inmunológicas claves al aumentar su movimiento”.

Pasar tiempo al aire libre también podría tener otros beneficios: respirar fitoncidios. Los fitoncidios son sustancias antimicrobianas atmosféricas que los árboles liberan como mecanismo de lucha contra enfermedades y sustancias dañinas. Algunos estudios han demostrado que respirar fitoncidios mientras se camina en un bosque tiene efectos beneficiosos en las células humanas aniquilantes naturales que ayudan a combatir células infectadas por virus, un aumento tangible en el sistema inmunológico que puede durar hasta 30 días. Cuando sea posible, sal de tu casa y permite que la naturaleza y el sol te llenen de energía con su efecto estabilizador, elevando tu vibración y dejando tus preocupaciones de lado, aunque sea por unos pocos minutos por día.

El apoyo social, una de las mejores herramientas para sentirse a salvo

Y por último, pero muy importante: conéctate con las personas que amas. Las personas que sienten que reciben apoyo social son menos susceptibles a problemas físicos y mentales, y logran tener  sistemas inmunológicos más fuertes, procesar mejor la información y reducir los niveles de ansiedad y ataques de pánico.

Todos sabemos cuán reconfortante es estar en compañía de las personas que nos importan y que nos levantan el ánimo. También sabemos que recibir el apoyo de una red social puede ayudarnos a aliviar el dolor y los síntomas físicos del estrés. Ponte en contacto con esta red social de cualquier manera que sientas que es segura. Recuerda que el aislamiento físico no es sinónimo de aislamiento social. Hoy en día existen diferentes fuentes y maneras de conectarnos con las personas que amamos aún si no es físicamente posible. Este no es el momento de practicar el aislamiento social, puedes practicar la distancia física, pero sé sociable. Puedes organizar una video llamada con tus seres queridos o probar un juego en línea con tus amigos para levantar el ánimo.Para resumir, recordemos que hay diferentes maneras naturales de cuidar nuestra salud y sistema inmunológico y esto empieza con el bienestar de nuestra mente. Podemos iniciar este proceso inmediatamente con elecciones simples, pero firmes y un esfuerzo constante por comer comida nutritiva, dormir bien cada noche, incluir actividad física frecuente y moderada en nuestra rutina, practicar higiene básica, pasar tiempo en la naturaleza, estar en contacto con nuestros seres queridos, y muy importante y como dicen los británicos: “mantener la calma y seguir adelante”.

1 comentario

  • Norma Crispin Siguenza

    Muy buena información , gracias , sigo algunos consejos , practico yoga en casa y después medito , y pondré en práctica otros , como el salir a caminar a las áreas verdes cuando descanso de lo laboral

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