La Tercera Manera de Manejar Emociones Dificiles

Cuando experimentamos una emoción difícil como desesperación, tristeza y soledad hacemos una de dos cosas:

1-Reprimimos lo que estamos sintiendo lo más rápidamente posible, lo descartamos y empezamos a hacer algo o usar alguna cosa que puede distraernos. Esta cosa distrayendo puede ser dormir mucho, evitar comunicar con otras, ver la tele, beber o alguna otra.

2-Lleno de emoción, tratamos de tomar acción lo más rápidamente posible para librarnos de lo que estamos sintiendo. Atacamos a otras personas para evitar sentir daño, atacamos para no sentir desesperación o encontramos personas o cosas que pueden atenuar nuestras emociones. En otras palabras actuamos temerariamente.  

Sin embargo hay una tercera cosa que podemos hacer.

Esto es aprender cómo equilibrar nuestra sistema para que ser capaz de experimentar cada emoción, sin importa lo que sea. La primera medida correcta que necesitamos tomar para hacerlo es empezar a hacer meditaciones de consciencia, gratitud y compasión.

La segunda es usar lo que aprendemos durante nuestras meditaciones en nuestras vidas y darnos cuenta de sus afectos en nuestros cuerpos.

Por ejemplo, cuando experimentamos desesperanza comprender los sentimientos que esto crea en nuestros cuerpos y tratar de encontrar algún lugar en que sentimos bien es necesario. Hay algun lugar en nuestras cuerpos en que ya sentimos bien? Cuando miramos alrededor de nosotros, podemos ver alguno color o textura que nos gustamos? Como la sensación de los manos presionados el uno al contra el otro, por ejemplo? Lo importante es realizar nuestra capacidad de sentirnos bien en situaciones que nos causa a sentirnos mala.

Asi necesitamos abandonar el engaño mas grande.

Sintiendo desesperación no significa que siempre somos desesperados y tristes.

Sintiendo perdido no significa que estamos perdido, desorganizado o sin objetivos.

Necesitamos sentir nuestras emociones y despues necesitamos dejarlos ir.

Lo que hace una emoción peor no es sentirlo sino reprimir y lo que hacemos para evitarlo pueden hacernos daño.

¿Luego podemos conocer a nuestras emociones?

¿Podemos ser compasivo con cada como si fueran nuestros niños y nosotros fuimos sus padres?

La verdad es que necesitamos tristeza tanto como felicidad y necesitamos desesperación tanto como fuerza.

Nosotros somos humanos. Tenemos todas las emociones que son posibles. Asi necesitamos permitirnos a experimentar cada emoción individualmente. ¿No?

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