Cómo practicar amor propio hasta en tus días más ocupados

Imagínate un día agitado en el que estás corriendo de un lugar hacia otro desde el momento en que abres los ojos hasta el momento en que te vas a la cama. No debería ser tan difícil de imaginar. A veces pareciera que cada día es una repetición del día anterior y que estamos constantemente tratando de hacer algo. La vida que vivimos es la nuestra, y aún así ¿cuánto nos cuidamos en nuestras vidas diarias? Resulta que el veredicto todavía está pendiente. Claro, comemos, dormimos y ponemos atención a nuestras necesidades más básicas, pero ¿qué hay de nuestras necesidades emocionales y psicológicas? En las mañanas cuando nos miramos en el espejo decimos “por supuesto que me amo,” pero a veces no nos damos cuenta de ese amor. ¿24 horas no son lo suficiente para darle espacio al amor propio??

Intención para practicar amor propio

Me amo, pero ¿realmente me lo demuestro? El primer paso es hacerse esta pregunta y responder honestamente. El amor requiere esfuerzo, y necesitamos hacer ese esfuerzo para sentir que tan valiosos somos. “Los seres humanos aman aquello por lo cual hacen un esfuerzo y hacen un esfuerzo por las cosas que aman,” dice el estimado autor Erich Fromm. Por eso es que si te amas y te valoras, tienes que darte espacio en tu vida diaria y hacer un esfuerzo para cuidarte. Entre más te des espacio, más empezarás a cuidarte. La mayoría del tiempo buscamos el amor y la atención que necesitamos de los demás, pero el amor y la atención que anhelamos ya está dentro de nosotros. ¿Sabes cuando te quejas por no tener suficiente tiempo? No le creas a la voz interior que lo dice. Todo el mundo tiene por lo menos un poco de tiempo para darse. El primer paso es creerlo y tomar acción. El amor, después de todo, no tiene límites.

Tal vez al inicio esto parezca sobrecogedor, así que respira profundamente. Tienes suficiente tiempo para pasarlo en prácticas de amor propio. ¿Por qué no empiezas planeando tu día? Con frecuencia el hecho de no planear tu día puede obligarte a correr de un lado hacia otro en pánico tratando de completar una tarea después de la próxima, pero si planeas tu día bien, puedes empezar haciendo espacio para las prácticas de amor propio que necesitas en tu horario. Una vez que empieces estas prácticas, rápidamente experimentarás la alegría que le traen a tu vida.

Una lista para crearte espacio

Con frecuencia nuestros días están llenos de diferentes rutinas. Algunos de nosotros experimentamos esto como padres, otros como estudiantes y otros como parte de la fuerza laboral. Todos estos diferentes papeles vienen con una variedad de responsabilidades que cambian, pero eso no significa que no deberías darte espacio en tu horario para involucrarte en prácticas de amor propio y autocuidado. Aquí hay algunas que te podrían ayudar:

Revoluciona tu día al fijar una nueva alarma en las mañanas. Despiértate 30 minutos más temprano de lo que normalmente lo harías. 30 minutos de 24 horas realmente no es nada si lo piensas bien. ¡Puedes hacerlo!

Repasa tu rutina y determina lo que puedes hacer desde temprano.

Aquí hay algunos ejemplos:

  • Revisa el pronóstico del tiempo para el día siguiente y por adelantado escoge la ropa que te pondrás. Muchos de nosotros pasamos un buen tiempo en frente del armario, y hay momentos cuando escogemos ropa que no nos hace felices porque se nos agota el tiempo. Al escoger nuestra ropa por adelantado, podemos ganar 10 minutos la mañana siguiente y pasar ese tiempo haciendo algo que nos gusta, tal como maquillarnos o afeitarnos.
  • Prepara tu bolso la noche anterior. Es probable que no uses el mismo bolso cada día y aún si lo haces, es posible que lo que pongas adentro cambia con frecuencia. De esta forma puedes evitar buscar desenfrenadamente por la casa todo lo que necesitas, y reemplazar este tiempo haciendo ejercicio que disfrutas, por ejemplo estirándote o haciendo yoga.

Planea lo que harás después de levantarte:

  • Escoge una canción o melodía que te gusta para que se convierta en tu sonido de alarma, de esta forma puedes empezar tu día con intención y con una sonrisa en el rostro.
  • Lávate el rostro con suficiente agua. Deja que el agua te refresque.
  • Mírate en el espejo y realmente mírate. Repite estas palabras mágicas: “Buenos días. Hoy es un nuevo día. ¿Cómo te estás sintiendo? Realmente eres una hermosura y te amo.” Dilo todo o una parte. Di algo más que se te venga a la mente. Escoge lo que te quieras decir pero pon atención a lo que estás diciendo mientras lo dices. Rápidamente empezarás a notar sus efectos.
  • Has preparado el bolso por adelantado. Ahora puedes usar este tiempo para prepararte en vez de apresurarte.
  • Has fijado tu alarma 30 minutos antes de lo usual. Ahora puedes usar este tiempo extra para hacer un ejercicio de respiración o meditar. No te niegues este momento sincero contigo. Medita por 30 minutos, cinco minutos o uno solo, pero tómate el tiempo para mirar dentro de ti.

Haz una pausa durante el día:

  • Que no te engañen las cosas que parecen imposibles. Tu objetivo es siempre intentar.
  • Fija alarmas durante el día para acordarte de hacer una pausa. Sé que hoy es un día muy ocupado, pero puedes continuar investigando sobre jardines infantiles mañana. ¿Realmente tienes que entregar ese reporte en el que estás trabajando en los próximos minutos? ¿O puedes hacer una pausa por un momento?
  • Fija alarmas para “mirar dentro de ti.” Puedes retrasar estas alarmas si estás demasiado ocupado en ese momento, pero no las apagues. Aquí hay unas cuantas cosas que puedes hacer en los momentos que puedas: Pon las manos en el regazo y pregúntate cómo va tu día. Date un abrazo. Refresca tu maquillaje en el espejo o pon agua en las muñecas. Date una sonrisa y pregúntate si necesitas algo.

Alístate para la cama:

  • Alístate para la cama de la misma forma en que te alistaste para empezar el día esta mañana.
  • Tener un diario puede ser una rutina excelente de autocuidado. Siéntate y escribe lo que sentiste y experimentaste durante el día. Documenta los momentos pequeños que son importantes para ti.
  • Prepara el día siguiente por adelantado y ve a la cama.

Sugerencias extra

Puedes añadir rutinas semanales o hasta mensuales a tu “chequeo de momentos.” Aquí hay un par de cosas que puedes hacer:

  • Reserva una cita contigo cada mes. Determina cuándo y dónde será esta cita y por cuánto tiempo durará. Asegúrate de hacerlo aún si sólo son 10 minutos y si no puedes ir a ninguna parte. Cómprate una bebida y pregúntate cómo está yendo todo de la misma forma que lo harías con un amigo o una amiga.
  • Cómprate un regalo cada día: No lo veas como un derroche. Convierte algo que necesitas en un regalo. Ocasionalmente cómprate algo que no necesitas y mímate. Envuelve como regalo algo que compraste en línea y escríbete una nota.

¿Qué tan ocupado u ocupada estás realmente?

Pasamos la mayoría del tiempo enfocándonos en otras cosas. Al final del día nos quejamos de cuán cansados nos sentimos. Reexamina tu día y cuán ocupado realmente estás. ¿Cuánto fue fabricado y cuánto fue real? Hay veces cuando realmente estamos ocupados, pero estas veces no pueden convertirse en algo tan común que se convierten en una rutina. Prueba alguna de las sugerencias anteriores en vez de llenar tu tiempo libre con más cosas que hacer. Te asombrará cuán bien te hará sentir.

Traducido por: Ruth Obando

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