Nuestra conexión sensorial con la compasión y la comprensión

Traductora: Ruth Obando

Me gusta dormir con una manta gruesa; me duermo más fácilmente cuando siento su peso. Nunca puedo leer cuando un automóvil está en movimiento porque empiezo a tener náuseas. Puedo ver televisión cuando tejo y poner atención a lo que estoy haciendo y a lo que está pasando en la pantalla. No puedo trabajar cuando hay música de fondo porque no me puedo concentrar y no puedo soportar el olor de la gasolina.

Todos estos pequeños detalles que he dicho sobre mí podrían parecer aleatorios, pero de hecho están conectados uno con el otro en el contexto de la estructura sensorial de mi cuerpo. Todos los ejemplos que he dado están relacionados de una forma u otra a mi sistema sensorial y todos estos sentidos a su vez determinan mis preferencias. Así que en otras palabras, las cosas que queremos y que preferimos tienen que ver más con nuestros sentidos que nuestra propia voluntad o nuestros deseos.

Nuestros sentidos moldean nuestras vidas

En la escuela la mayoría de nosotros aprendimos que teníamos 5 sentidos, pero la ciencia nos dice lo contrario. La vista, el olfato, el tacto, el oído y el gusto son por supuesto nuestros sentidos primarios, pero otros sentidos pueden ser añadidos a la lista incluyendo: el sistema vestibular, la propiocepción y la interocepción.

El sistema vestibular nos permite nuestro sentido de equilibrio y percepción espacial. Por ejemplo, esto nos hace capaces de sentir y comprender que estamos en un elevador aún cuando tengamos los ojos cerrados. La propiocepción es cuando podemos

sentir algo dentro o encima del cuerpo sin tener que mirar. El dolor que sentimos en el cuerpo después de una rutina fuerte de ejercicios es un ejemplo de propiocepción.

Por otra parte, la interocepción se relaciona a nuestros intestinos. Esto incluye el movimiento intestinal, sentimientos de felicidad, reacciones alérgicas y hasta cuando tenemos una corazonada sobre algo.

¿Cómo nos podría ser beneficioso estar conscientes de nuestros ocho sentidos? Bueno, cuando empezamos a comprender mejor que nuestros sentidos individuales determinan nuestras preferencias, también empezamos a darnos cuenta que no tenemos tanto control sobre nuestros sentidos. Reconocer esto puede ayudarnos a ser más compasivos y comprensivos no solamente con nosotros sino que también con los demás. Esto significa que tal vez cuando los demás actúen o expresen preferencias diferentes de las nuestras, en vez de tomarlo de manera personal, podemos simplemente comprender que sus sentidos son diferentes de los nuestros.

¿Es posible que no te molestes por que a tu novia no le gustaron las flores que le compraste? Lo es cuando consideras que el aroma de las flores pudo haber sido un poco fuerte para sus sentidos pero no para los tuyos. ¿Podría ser que reconocer este simple hecho te ayude a no ofenderte o molestarte?

Claro que no podemos considerar de forma mecánica y lógica cada acción que nosotros o los demás tomen, pero poder ver las razones detrás de muchas acciones, aún si fuera solamente parcialmente, nos ayudará a tranquilizarnos cuando lo necesitemos.

Ponle atención a tus sentidos

Poder ver las necesidades de nuestros sentidos nos permite vivir una vida más cómoda. Nuestros sentidos no salen a la calle y simplemente dicen “Hola, soy tu propiocepción y necesito estímulo ahora mismo” o “Soy tu sistema vestibular y necesito ser alimentado.” Más bien nos motivan a jugar tenis o juegos de niños. La tentación y el deseo de unirse a estas actividades son claramente características de nuestro sistema vestibular y la propiocepción.

Hemos dicho que la propiocepción explica la manera en que percibimos nuestros cuerpos, y nuestros músculos y huesos están incluidos en este sistema. Piensa sobre un físicoculturista por un momento. La razón por la que sienten una descarga de endorfinas y fuerza es porque a su propiocepción le gustan las rutinas intensas de ejercicios. Hasta los ejercicios más agotadores pueden sentirse gratificantes y energizantes para estos individuos. Así que si hay alguien en tu círculo que piensas que pasa demasiado tiempo en el gimnasio, considera la situación desde este ángulo.

Ahora hablemos del sistema vestibular. Ciertos tipos de movimientos regulan este sistema incluyendo saltar, dar vueltas y balancearse de lado a lado… En lo personal no me imagino dando vueltas y vueltas; la imagen en sí es suficiente para hacerme sentir náuseas. Sin embargo, disfruto saltar o jugar en el columpio lo cual tiene un efecto tranquilizante en mi.

¿Qué hay de ti? ¿Qué tipo de movimientos y acciones se sienten bien para ti? Tal vez te guste la montaña rusa, pero es posible que a tu amigo le desagrade. ¿Por qué? Porque su sistema vestibular no disfruta esta sensación.

Tal vez sea necesario practicar para poder ver los sentidos de los demás y los nuestros desde esta perspectiva. Conocemos nuestros cinco sentidos desde que éramos niños, aprendiendo a depender de nuestro oído, olfato, vista y más. No obstante, ir más allá de estos cinco sentidos puede cambiar nuestra perspectiva de la vida.

¿Cómo? Digamos que preparaste un desayuno increíble para ti y tus amigos. Hiciste un gran esfuerzo y hasta incluiste fruta y quesos elegantes. Y aún así, uno de tus invitados casi no tocó ninguna de las frutas ni el queso, y sientes molestia a causa de esto.

Pero piensa sobre la comida que no te gusta; algo que realmente no le cae bien a tus papilas gustativas. En un momento como este, ¿puedes considerar que los sentidos de tu invitado simplemente no fueron compatibles con la comida y que no tiene nada que ver contigo ni tu hospitalidad o tu habilidad para cocinar? Piensa sobre todas las situaciones similares, grandes o pequeñas, que permitimos que nos ofendan y nos molesten. La mayoría del tiempo no es a causa de una queja personal o un problema que alguien tenga contigo sino un reflejo de sus propios sentidos y preferencias.

¿Cómo te gustaría responderle a situaciones como estas en el futuro?

Nuestros sentidos nos acercan a la comprensión y la compasión

Ya que nuestras necesidades sensoriales moldean nuestras preferencias, algo que es perfectamente normal para nosotros tal vez parezca anormal para alguien más. Lo contrario también puede suceder lo que nos puede hacer pensar que la persona delante de nosotros no nos toma en cuenta al hacer ciertas elecciones.

Pero si adoptamos una actitud de compasión, podemos impedir que nuestras percepciones personales se conviertan en nuestro comportamiento automático. Los sentidos de todos operan en niveles diferentes lo que significa que las necesidades de cada persona son diferentes. Aunque esto suene bastante obvio, piensa sobre tu vida diaria, ¿con qué frecuencia te inquietas o te molestas a causa del estilo de vida de alguien más o sus preferencias? Interpretar estas preferencias como ataques personales contra nuestra propia forma de vivir es una carga que nos ponemos en los hombros.

Mira el mundo a tu alrededor y mírate a ti, pero esta vez, trata de hacerlo con un nuevo par de ojos. ¿Piensas que puedes tratar a las personas a tu alrededor con más comprensión a la vez que te redescubres?

1 comentario

  • Buenas noches ! Estaba leyendo algo muy interesante de la motivación y la concentración, tuve que realizar otra tarea y se me perdió el artículo. Tenía algo que ver con la concentración y la meditacion, me quedé en el título Por que la meditacion aumenta la concentración?… seria tan amable de enviarme el artículo porfavor. Muchas gracias

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